Donde la mayor preocupación era perder a los cromos , donde reías sin cesár y no le tenías miedo a nada , qué buenos eran aquellos tiempos en que todo me daba igual , dónde no tenía pájaros en la cabeza ni me comía el coco cada dos por tres , dónde todo estaba en tener millones de amigos y no dejar de divertirte .

Dónde no existía ni tu nombre , ni esta preocupación por no verte.
No hay comentarios:
Publicar un comentario